Enrique Manzano
Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Necesita activar JavaScript para visualizarla.
El presente trabajo brinda un panorama de la evolución de los jardines japoneses a lo largo de la historia y ha sido dividido en tres presentaciones que se publicarán a lo largo del año 2017.

INTRODUCCIÓN
El jardín ha evolucionado en la mayor parte del mundo, desarrollándose en diferentes direcciones.
Italia dio el parterre y Francia el allée. En Inglaterra, la “reacción paisajista” hizo que los jardines de estilo clásico fueran reemplazados por el jardín paisajista o jardín naturalista. En estos, el césped recortado, los árboles arracimados con contornos curvos y los arroyos represados en lagos tomaron predominancia.


Desde el punto de vista occidental, la historia dice que el hombre trata de dominar a la naturaleza, doblándola para satisfacer sus propias necesidades y deseos, el ejemplo más contundente es Versalles. Es natural que las tradiciones jardineras occidentales reflejen este paradigma.
En oriente, en lugar de imponer el ideal de belleza del hombre sobre el paisaje, la naturaleza fue sintetizada en miniatura en el jardín. Esta filosofía alcanzó su apogeo en el antiguo Japón, derivado en gran medida del modelo chino. El japonés destiló una forma de jardinería que reflejó y definió su propia cultura. Lo que simplemente era un lugar para disfrutar en un día soleado, ellos lo convirtieron en un lugar no sólo para la reflexión, sino también para el refinamiento cultural.


En el jardín japonés se encuentra la clave del alma de su pueblo, desde el camino cuidadosamente barrido en el jardín de té, a la vista velada de un árbol a través de una abertura en una valla o una pared.
Si se entiende el arte de la jardinería, se comprende a su gente y así se puede apreciar más profundamente el mundo que los rodea. Koko, es la veneración de la edad intemporal; shizen, es evitar lo artificial; yugen es la oscuridad (lo misterioso o sutil); por último miegakure es la anulación de la expresión completa.

De China a Japón
Durante la dinastía Han (206aC–220dC), el emperador Wu Di hizo un jardín que tenía tres pequeñas islas, imitando las Islas de los Ocho Inmortales, que son deidades taoístas. Estos jardines de lagos y montañas se convirtieron en el estándar, representando de forma abstracta estas fabulosas tierras de leyenda. 

1 Los ocho inmortalesEn 607, el emperador Yang Di recibió una misión diplomática japonesa, siendo Ono no Imoko el enviado por el príncipe Shōtoku. El emperador los recibió en su palacio que tenía un fastuoso parque. Imoko regresó a Japón con muchas ideas, incluyendo el budismo. Cuatro años después se hizo el primer jardín lago isla en Japón.

La tradición sintoísta en la era Asuka
Los jardines ya eran conocidos en Japón en esos tiempos. La religión sintoísta sentía como dioses a la naturaleza. Adoraban las rocas y los árboles. El área alrededor de ellos fue aclarada y la roca o el árbol estaban atados con una cuerda de paja de arroz, llamada shimenawa, que anuncia la zona como lugar sagrado, donde hombre y naturaleza conviven, esta zona conocida como niwa, también puede ser un campo de cultivo, que muestra la estrecha relación que los japoneses tienen con la tierra. 

2 Shimenawa
Niwa vino a significar “un lugar que había sido limpiado y purificado en previsión de la llegada de los kami, los espíritus deificados de Shinto, y la reverencia sintoísta a las grandes rocas, árboles centenarios, lagos, y otros elementos naturales destacables, que ejercerían una influencia importante en el diseño del jardín japonés.
Estos niwa fueron los jardines de la primera mitad del período Asuka (552–646), el modelo chino dominó la segunda mitad.

Mezcla de tradiciones, era Nara
Durante esta era (646–794), se produjo una fusión del pensamiento chino y japonés. La arquitectura de la época, conocida como estilo shinden, usaba pasarelas entre edificios. Estas pasarelas iban acompañadas de simples jardines de piedras y plantas, complementados con edificios (por lo general complejos de templos o palacios reales). 

3 templo Ninnaji Kioto arquitectura Shinden
Este período también vio la introducción de shumisen, una representación budista del centro del universo, con una gran piedra representando la montaña central, la morada de Buda, rodeada de piedras menores que representan a sus discípulos.

El aumento de la opulencia en la era Heian
Los jardines y la arquitectura de la primera mitad de la época Heian (794–1185) deben considerarse reinterpretaciones de los modelos chinos. Estos se hicieron más opulentos y complejos; ricos y famosos los usaban como patios de recreo. Un aristócrata tenía que ser versado en el diseño del jardín para que éste pudiera verse o para pasear en bote en el estanque, siendo el pasatiempo preferido. Es en este período que aparece el Sakuteiki, o Libro de los Jardines, escrito por Tachibana no Toshitsuna. El libro marca el punto de partida de la jardinería japonesa.
Gran parte de la vida china (incluidos los jardines) estuvo gobernada por las leyes del feng shui o geomancia. Estas normas son de aplicación en los jardines para lugares específicos, por ejemplo, un río debe estar al Este y una montaña al Norte.
El Sakuteiki dio la solución para resolver estos problemas (por ejemplo, tres sauces podían ser plantados al Este representando al río). Este manual de jardinería liberó a los diseñadores de la época de las últimas restricciones del pensamiento chino. También hizo hincapié en la colocación de rocas como la principal preocupación del diseñador, cambio importante respecto al modelo anterior.

El jardín como lugar para la reflexión en la era Kamakura
En esta época irrumpe en Japón la segunda gran oleada de influencia china (1185–1392). Se produce otro cambio profundo en el diseño. El nuevo shogun y su samurái abrazaron el budismo Zen como religión. El jardín pasó de ser un lugar de recreo a uno de contemplación. En armonía con la religiosidad del jardín, los nuevos diseñadores ya no eran los aristócratas, ahora eran los sacerdotes.
El gran diseñador de esta época fue Muso Soseki (1275–1351). Sus jardines fueron los primeros en incorporar algunos de los principales cambios en el diseño. En lugar de ser visto desde un edificio o un bote, Soseki trajo al espectador al jardín para contemplar las vistas cambiantes a medida que se trasladaban en el paisaje. Algunos de los conceptos integrales en el diseño son directamente atribuibles a él, uno es la técnica del paisaje prestado y otro la técnica de ocultar y mostrar.

La rebelión de la influencia Zen en la era Muromachi
Esta era (1336–1573) fue un momento de gran inquietud en Japón, ya que estuvo marcada por la guerra civil. En 1477 la ciudad de Kioto fue devastada por completo. Curiosamente este periodo fue uno de los más creativos en la historia japonesa, por ejemplo el teatro Noh, la pintura de paisajes, la ceremonia del té o cha-no-yu, la arquitectura shoin y los jardines de paisaje seco. 

04 Shoin zukuri Ginkaku ji
El nombre proviene del cuartel general del shogun que estaba en el barrio Muromachi, en el noroeste de Kioto.
Surgió una clase media comerciante que llevó los jardines tsuboniwa al patio de las casas, menos ornamentados y más pequeños. La creciente influencia del budismo Zen se ve claramente con la llegada del karesansui o estilo de paisaje seco, este es un estilo abstracto de rocas que da a la habitación del sumo sacerdote para que pueda observarlo y así meditar. El ejemplo por excelencia es Ryoan-ji. Pueden o no tener algunas plantas.

La etapa rococó en Japón fue la era Momoyama
En esta era (1569–1603), considerada como la etapa rococó de la historia japonesa, los jardines se hicieron aún más elaborados, la piedra tallada comienza a aparecer en caminos y puentes. Esto llevó a una reacción al final de la misma.
A medida que la ceremonia del té se hizo más importante a la cultura japonesa, Sen no Rikkyū (el maestro líder de la ceremonia del té) comenzó un movimiento hacia un estilo más rústico de ceremonia, denunciando la ornamentación profusa en favor de los implementos que se encuentran en una choza humilde de cualquier campesino.
Su jardín de té siguió esta línea de pensamiento, jardines sencillos y sin pretensiones se convirtieron en el nuevo sello de buen gusto. Otro famoso maestro de la ceremonia del té de la época fue Kobori Enshu, que comenzó a diseñar jardines profesionalmente, rompiendo con la tradición de los escenarios de piedra de los sacerdotes.

La jardinería como corriente principal en la era Edo
En el período Edo (1603–1867) los jardineros profesionales se hicieron más frecuentes, atendiendo a una clase media floreciente. Muchos de estos diseñadores eran de clase baja y el tejido social comenzó a cambiar a medida que los antiguos campesinos se codeaban con los grandes y poderosos. Este período no es muy conocido por ningún estilo en particular, ya que los jardines se convirtieron en productos del capricho de los clientes, sin que prevaleciera algún diseño en particular.
La mayoría de los estilos discutidos anteriormente se pueden encontrar en los jardines construidos en este período. La era del aislamiento que había protegido a Japón durante siglos llegó a su fin y las influencias externas comenzaron a encontrar su camino en la sociedad japonesa, compitiendo con el jardín tradicional.